Asociación Gitana Anaquerando, alcanzando ilusiones desde los barrios

Entrevista a Mª Dolores Fernández Fernández, socia fundadora y miembro de la dirección de Anaquerando (Granada).

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¿Por qué decidisteis constituir la Asociación Gitana Anaquerando?

En la década de los 90 y en la zona norte de Granada, existían muchas necesidades sociales y el nivel de formación era muy bajo, con un altísimo índice de analfabetismo y absentismo escolar. Era necesario que los niños terminaran como mínimo los estudios primarios y los jóvenes pudieran conseguir formación para tener acceso a un empleo digno. Junto a estos problemas, había mucha pobreza y aunque existían entidades de tipo asistencial y altruista, no daban abasto para remediar sus causas.

Un grupo de adultos y jóvenes sensibilizados decidimos organizarnos para poder afrontar estos problemas.

¿Cómo describirías a la población gitana en la provincia de Granada?

Este es un tema bastante delicado y que llevaría más tiempo matizar. Describir a la población gitana es difícil porque fácilmente se nos estigmatiza y señala, muchas veces sin mala voluntad, está claro, pero corren demasiados estereotipos interiorizados por la sociedad mayoritaria.

La población gitana de Granada es diversa, desde personas con estudios y «normalizados», hasta perfiles de marginación y exclusión.

¿Por qué motivos acuden las familias a vosotras?

Atendemos a todos, gitanos y no gitanos, desde el principio y nos ubicamos junto a los vecinos. Las puertas abiertas y el intento de dar una atención adecuada, respetuosa y cordial nos ha facilitado ganarnos la confianza. Siempre se ofrece apoyo escolar y actividades lúdicas y formativas para los niños, y al encontrarnos casi «en la misma calle», las madres, que en su mayoría eran las encargadas de la crianza, sentían que podían descansar un poco del cuidado e irse «a buscarse la vida»: venta ambulante, recogida de cartones y chatarra.., con la tranquilidad de que sus hijos estaban atendidos por personas de confianza y al mismo tiempo, aprendiendo.

Junto a los pequeños, nuestro objetivo fue favorecer la formación de los jóvenes y adultos mediante la inclusión en planes de formación-empleo como escuelas taller, casas de oficios, dotándoles de herramientas para que supieran desenvolverse mejor en el mundo laboral y en la sociedad. En la actualidad los vecinos acuden aquí, tanto para hacer una llamada, como para que les ayudemos a pedir citas, a renovar la cartilla del paro, o a tomar un café. Demandan servicios de formación, orientación y búsqueda de empleo, actividades de ocio y tiempo libre, etc.

¿Consideráis que la sociedad mayoritaria sigue teniendo prejuicios sobre los gitanos?

Sí, aunque hemos avanzado, muchos de los gitanos ocultan su identidad porque saben que así, tendrán más credibilidad y confianza para acceder a ofertas de empleo. Fácilmente se les acusa de que ellos mismos se aíslan, y es muy difícil para ellos entrar en un mundo hostil, donde los etiquetan de sucios, ladrones y mentirosos. Recientemente se ha iniciado una campaña de mentalización en la sociedad protestando por la definición de gitano como persona trapacera admitida en la 4ª edición del Diccionario digital de la R.A.E.

¿Dais respuesta a las necesidades de las familias que acuden en busca de recursos?

En la medida de nuestras posibilidades. Desde hace tiempo no tenemos labor asistencial; no distribuimos alimentos, ropa o dinero; damos respuesta a la búsqueda de recursos no materiales y cuando procede, los orientamos hacia aquellas instancias que los procuran.

¿Cuáles son los avances que las jóvenes gitanas han logrado?

Las jóvenes gitanas sufren lo mismo, o más, que las no gitanas; la educación machista prevalece, pero ellas están cada vez más concienciadas de la necesidad de su formación y de ser independientes. En las parejas se van repartiendo las tareas del hogar y del cuidado de los hijos. Aún existen múltiples embarazos tempranos, aunque se van reduciendo.

¿Cuáles son los problemas que las mujeres gitanas se están encontrando en la actualidad?

Muchas jóvenes de la zona Norte de Granada (no de toda la población gitana de Granada) tienen poca formación y esto condiciona mucho el acceso al trabajo. Por otro lado, el índice del paro familiar es muy alto y es la mujer la que aglutina y sustenta a la familia, reduciendo el tiempo para la búsqueda de empleo. Las más jóvenes van siendo poco a poco protagonistas de su propio proceso, pero cuesta mucho en determinados ámbitos, donde aún la mujer está considerada únicamente como madre que debe vivir para criar a sus hijos y atender al hombre. No es muy distinto a una gran parte de la sociedad no gitana. Existe un gran número de mujeres jóvenes que ya han terminado o terminan la E.S.O., pero el peso de «lo doméstico» recae sobre ellas y dificulta el avance.

¿Qué valores podrían resaltarse (para no desaparecer) de las familias gitanas?

Tal y como se encuentra la sociedad actual, aún no lo tenemos claro. Estamos viviendo unos cambios sociales muy profundos que están afectando a todo y a todos.

Nuestros objetivos son que la familia gitana siga manteniendo su identidad sin necesidad de perderla para ser aceptada por la mayoría de la sociedad.

Como cualquier grupo, debemos modernizarnos y al mismo tiempo, preservar nuestros valores.

En nuestro barrio de Granada todavía encontramos gran cantidad de niños y niñas jugando en la calle, con las rodillas llenas de cicatrices. Pero ellos también saben manejar ordenadores y móviles. Creemos que la infancia debería poder conservar esta condición de «libres, alegres, creativos y actuales».

¿Consideráis que algunas asociaciones gitanas se encuentran con problemas a la hora de ser efectivos en su trabajo?

Depende de los fines de cada asociación. En la crisis actual, las que procuramos la inserción laboral de gitanos que viven en zonas marginales, lo tenemos más difícil por las razones comentadas anteriormente.

¿Los medios de comunicación ofrecen una imagen distorsionada de la población gitana?

Sin duda. Se habla de la población gitana únicamente como un colectivo de personas marginadas, olvidando la diversidad de estatus y la situación social que pueda vivir cada familia; se los define a todos únicamente bajo umbrales de pobreza y como los culpables de su situación.

¿A qué problemática se enfrentan los gitanos en algunos países de Europa?

No hay gran diferencia con España. Exclusión, marginación y escasas (o nulas) posibilidades de movilidad social. En algunos países van más allá, con discriminación abierta y guetización.


Más información:
www.anaquerando.com