Rocío Carrascosa Molina

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Soy Rocío, de Algeciras, me encantaría compartir mi experiencia como mujer, gitana y estudiante. Me llena de orgullo poder decir que soy mujer gitana y lucho por sacarme mis estudios. A lo largo de la historia el pueblo gitano nunca se ha caracterizado por tener una formación. No se ha tenido como prioridad tener estudios. Muchas veces hemos podido escuchar, «estudiar es cosa de payos». Pienso que las posibilidades de cambios se han visto reducidas debido al racismo y menosprecio que ha sufrido nuestra etnia. Por lo que a nuestros antepasados no les entusiasmaba la idea de integrarnos, enfrentarnos a los cambios y evolucionar.
Ha existido y existe, aunque en menor medida, el rechazo hacia a la etnia gitana. Los estereotipos han sido algo de lo que nunca nos hemos podido librar. Está en nuestras manos eliminarlos y poder demostrar que el pueblo gitano está cada día más integrado. Ya somos muchas las familias en las que tanto los niños como las niñas estamos concienciados de que debemos formarnos y construir nuestro propio futuro. Estoy totalmente convencida que dentro de unos años no se verá como algo extraño o fuera de lo común que un gitano vaya a la universidad o curse estudios superiores.
Algunos gitanos piensan que por tener estudios y estar integrados en la sociedad dejan de ser gitanos. Debemos hacer saber que este pensamiento es erróneo, se puede ser igual de gitano, seguir nuestra cultura y nuestras costumbres siendo una persona con estudios y culta. Porque ser gitano no se basa en la ignorancia. «Cada uno es gitano a su manera»… Porque realmente, ¿qué es ser gitano? Para mí ser gitano se basa en la unión, el respeto, la familia, la honradez, la pureza y la alegría. Desde siempre la familia ha sido lo más importante para nosotros, tenemos un vínculo muy especial. Me parece precioso poder tratarnos como familia, todos somos primos, tíos y sobrinos, todos somos uno…
Siempre he escuchao la frase: «Qué dificil es ser gitano». Desde mi punto de vista, esta frase tiene mucho que decir. Los miembros de nuestro pueblo normalmente hemos estado socialmente sometidos a cumplir unas metas o unos requisitos en nuestras vida, las cuales, si no eran cumplidas, estaban mal vistas.
Desde mi experiencia personal puedo contar que desde que nací me enseñaron principalmente cuál era mi cultura, y a la vez qué debía estudiar para que el día de mañana no tuviera que depender de nadie. Actualmente, curso el primer año de la carrera de Educación Infantil. Hoy en día me siento super orgullosa de dónde he llegado y hasta dónde pienso llegar. Todo esto se lo debo a mi familia, ya que sin su apoyo nada hubiera sido igual. Mi abuelo ha sido uno de los encargados de motivarme a sacarme una carrera, tanto a mí como a mis primos/as. Aunque a sus hijos no les dió la oportunidad de estudiar, sus pensamientos se han abierto y se ha dado cuenta que estudiar es fundamental, nos lo recuerda cada día. En mi familia podemos encontrar maestros/as, periodistas, abogado/as, nutricionistas, jueces… ¿no es algo fantástico?
En cuanto al entorno de amigos, puedo decir que me rodeo de gitanos y no gitanos. Puedo salir con mis amigas/os no gitanos sin dejar de ser gitana. Muchas madres piensan que si sus hijas salen con amigas payas van a hacer cosas que estén mal vistas o van a dejar de respetar nuestra cultura, lo que es totalmente incierto.
Todavía me quedan muchas metas y sueños por cumplir. Por supuesto, quiero terminar mi carrera y ejercer de maestra. Espero que dentro de unos años pueda ser docente y ver que mi clase esté llena de niñas/os gitanas/os motivados a estudiar con unos objetivos marcados, contando con el apoyo de su familia. También me encantaría, el día de mañana pedirme y casarme por el rito gitano. Sería todo un honor honrar a mi gente. Poder formar mi propia familia y criar a mis hijos con mis mismo valores, nuestra cultura y que obtengan una formación.
Es un honor pa mí compartir parte de mi vida y mis pensamientos. Ojalá que este granito de arena sirva de motivación para muchas personas, para hacer ver que los cambios son buenos, que la evolución es necesaria y la integración es obligatoria. Haber nacido gitana para mí es un regalo de Dios, porque amo a mi pueblo.
Luchemos por nuestros derechos y nuestros deberes, por nuestra imagen, luchemos por nosotros y por un futuro con más posibilidades. ¡Ole los gitanos!

Mujeres y educación del Nº6. Invierno de 2017.
Por Rocío Carrascosa Molina