El barrio de La Chanca en Almería


Fotografía: Aníbal García

Hola a todos los lectores, mi nombre es Cristóbal Heredia Amaya, nacido en Almería y concretamente en el barrio de La Chanca. La Chanca es el barrio más flamenco y gitano de toda Almería, conservatorio natural del flamenco, donde, por ejemplo, nació Tomatito o Niño Josele entre otros. Algunas personas tendrán una concepción errónea del barrio debido a la mala imagen que los medios de comunicación han dado sobre ella. Nada más lejos de la realidad, todo el que llega al barrio se enamora de él, de sus gentes, de su cultura y de su encanto, una vez más, no es tan fiero el león como lo pintan. Es un barrio que está es una situación geográfica inmejorable: Almería capital frente al puerto pesquero y la playa de Las Olas, y a los pies de La Alcazaba, ¿qué más se puede pedir? Es un barrio de gente humilde que comparte y en el cual gracias a Dios hay mucho mestizaje cultural y sobre todo respeto y tolerancia, lo que da lugar a situaciones maravillosas en nuestra convivencia diaria. En cuanto a los gitanos se refiere, son personas con una calidad y calidez humana sin parangón, gente hospitalaria con buena predisposición y con ganas de ayudar a todo el que lo necesite y, sobre todo, flamencos. La alegría de unos es la alegría de todos y la pena de unos, igual es algo intrínseco en nosotros…


Fotografía: Familia Heredia Amaya

Gitanos con ganas de luchar y tirar hacia delante hay muchos, como ejemplos de superación, gitanos con carreras universitarias y estudios superiores, o incluso negocios propios los cuales nos representan y nos sentimos muy orgullosos de ellos. La Chanca es un barrio con unos colegios que apuestan mucho por la cultura y por el mestizaje de las mismas, yo mismo me crie en el CEIP La Chanca, donde representábamos obras de teatro, actuaciones musicales mezclando flamenco y música árabe y recitando poesía que nosotros mismos creábamos. Es un barrio donde hay varias asociaciones culturales que programan actividades de todo tipo, a las que se pueden asistir cuando se quiera, véase las asociaciones “La Canastera” o “La Guajira”. También es el barrio de pescadores por antonomasia, debido a que está en el mismo puerto pesquero de Almería y La Lonja. Gran parte de la economía del barrio está adherida a esta actividad directa o indirectamente. Tenemos los mejores restaurantes y bares de pescados en donde se muestran los productos y gastronomía chanqueña, como por ejemplo el bar de “Los Sobrinos” conocidísimo en toda Almería. También es un barrio históricamente muy fuerte: el principio de Almería se da en La Chanca. Cuando Almería era territorio árabe se delimitó con unas murallas califales y el resto de la provincia quedaba fuera de ellas. Debido a que La Alcazaba está en La Chanca, no cabe la menor duda de que nuestro barrio hace siglos era la base y principio de la ciudad junto con el puerto marítimo y pesquero. Los domingos por la mañana la Asociación vecinal “La Chanca-Pescadería a mucha honra”, organiza una ruta por todo el barrio donde explican todos los restos arqueológicos y arquitectónicos que hay en nuestro barrio de aquella época musulmana, desde las canteras califales desde donde salieron las piedras para construir la Alcazaba o los Torreones. Tengo que decir que no se es justo con mi barrio desde mi propia ciudad, debido a la mala imagen que tienen de él por pagar justos por pecadores. Como todo en la vida, hay bueno y también hay malo, en urbanizaciones carísimas de otras poblaciones de Almería hay bueno y hay malo también. Pero en nuestro barrio se multiplica por mil algo negativo que pase, no es justo. Repito que todo el que llega aquí se enamora de sus gentes, de su aire que se respira, de sus callejas llenas de macetas y flores y de su mar…
Aunque todavía queda trabajo por hacer en algunas partes del barrio, en cuanto a infraestructura y vivienda ha mejorado muchísimo de unas décadas a esta parte. La creación por parte de la Junta de Andalucía de viviendas de protección oficial y ayudas a la mejora de la vivienda han propiciado esta mejora. Pero repito que todavía queda trabajo por hacer en algunas partes del barrio. Los colegios están muy bien, pero es una pena que por parte de los organismos públicos no se le tenga un mejor cuidado al colegio donde me crie y me eduqué, el CEIP La Chanca se está viendo dejado de las manos de los organismos de gobierno. Pronto vamos a hacer una gala benéfica en beneficio a la Asociación de padres y madres del colegio, para donarlo al mismo e intentar mejorar la situación de los alumnos en las clases. El colegio está desmejorado y nos vemos obligados a actuar por nuestra cuenta para que no desaparezca ya que, debido a la mala situación, los padres del barrio matriculan a los niños en otros colegios del barrio. Es una pena, siendo el colegio con más historia del barrio y con más solera, el cual recibió un premio por parte de la Junta de Andalucía hace unos años, pero ¿ahora qué?
Como en toda España, el paro es una lacra que no distingue de barrios y el nuestro, desgraciadamente no se libra, pero como he dicho arriba, somos un barrio de luchadores y sus gentes no se rinden. La búsqueda activa de empleo, la continua formación en cursos que oferta el ayuntamiento, o las oportunidades que brinda el puerto pesquero, son la tónica general del día a día de la gente del barrio.

Como he dicho, soy Cristóbal Heredia, soy cantaor de flamenco y mi nombre artístico es Cristo Heredia. Le debo toda mi educación y valores culturales y personales, a mi familia gitana de pura cepa y al barrio donde he nacido. Desde pequeños, siempre nos han aconsejado bien nuestros maestros y orientadores, es por eso que mucha gente del barrio tiene estudios superiores y los gitanos no hemos sido menos. Soy técnico de grado superior de gestión comercial y del marketing. Mi futura mujer es gitana y es abogada, mi primo hermano es pintor artístico, mi prima hermana es integradora social, mi compadre está estudiando administración pública y os podría decir un largo etc. de gitanos que hemos cursado estudios en el barrio de La Chanca. Para nosotros es algo normal, sin dejar nuestra cultura y nuestros valores, decidimos seguir con la tónica general de la gente del barrio, que es luchar y demostrar que nosotros los gitanos también podemos. No pido que todos los niños y niñas gitanas tengan estudios superiores, pero sí daría lo que fuera necesario para que la totalidad de ellos ejercieran una vida cívica. Es decir, aunque no tengan estudios, que tengan trabajos normales, que se animen a montar negocios y sobre todo, que sean partícipes de la vida política, aunque tengan diferentes ideologías, porque esto mismo nos normaliza. Hay que seguir luchando contra esa etiqueta muy mal puesta que se nos ha puesto a los gitanos debido a la generalización y a la incultura, la cual asocia a los gitanos con actividades ilegales, con delincuencia y con pobreza. Eso no es así, los gitanos somos personas muy capaces y que, por mucho que se empeñen en decir que no, estamos integrados en la sociedad y ejercemos una vida cotidiana normal y corriente, pero desgraciadamente la normalidad no vende y los medios de comunicación acentúan esa mala imagen. La mejor arma que tenemos para defendernos de esa mala imagen es la palabra, que es el arma más poderosa del mundo. Y también el conocimiento y la cultura. Niños y niñas gitanos: estudiar. Padres gitanos: vamos a acabar con el absentismo escolar ¡Nosotros también estamos aquí!
Para terminar, quisiera dar las gracias a la revista Amarí por darme la oportunidad de expresarme y a la Asociación La Chanca-Pescadería, a mucha honra por ponerme en contacto con ellos. Os esperamos con los brazos abiertos y os animo a visitar uno de los barrios con más encanto de Andalucía: La Chanca.

Escenarios del Nº7. Primavera de 2017.
Por Cristóbal Heredia Amaya.