José Saúl Gabarri Ramírez

Nací de padres gitanos el 22-11-1975 en Gernika, País Vasco, pero he vivido en Santander, Cantabria, durante toda mi vida. Trabajo en el mercadillo ambulante vendiendo ropa, pero siempre desde mi más adentro, escucho la voz de un poeta que me dice siempre: ¡Escribe!.
Y eso es lo que hago, escribir poesía desde niño. No tengo estudios, pero sí que he leído mucho. Y quiero deciros desde aquí, desde Santander: que tengo un sueño, el sueño de escribir un libro, y que los demás poetas gitanos, que yo sé que hay muchos… ¡se arranquen del anonimato a ser conocidos!

CANCIÓN DE NOCHE
Quisiera saber si tú,
lo mismo que yo estás viendo.
Quizá con una mirada
levemente sonriendo.

Y como un rayo fugaz
pasar por tu pensamiento;
concretamente mi yo,
después por tu sentimiento.
Como esa luna que brilla,
colgada en el firmamento.
Lo mismo brilla en la orilla
del mar en su más adentro.
Así yo quiero brillar,
en ti en todo momento.

¡Ay loco de amor, mi amor!,
¡ay loco de amor muriendo!
Quisiera saber si tú,
lo mismo que yo estás viendo.

ROMANCE
(Armonía gitana)
¡Camaero, unas cervezas
y unas tapas de jamón!
Tres racioncitas de pulpo
y una de ahumado salmón.

– Usted que quiere compadre?
– Un tequila con limón;
media de carabineros,
y una raja de melón.

“El jefe del restaurante”
Carmelo el del caracol.
Mestizo, payo, gitano,
cuarto de árabe español.

Tiene dieciséis sirvientes,
en la entrada hay un arpón.
Antiguo caza ballenas,
de los mares pescador.

Dos loros en el pasillo,
cerca del recibidor.
Y un tití de ancla en la gorra,
que está agarrado a un timón.

Los gitanos en la mesa,
cantan con pura pasión;
entre fandangos y tangos y,
bulerías de Camarón.

Y los comensales miran,
entusiasmados del son.
Aplauden entre sonrisas
y devota admiración.

Lámparas del techo tiemblan,
por los bailes de tacón.
El del Caracol trae vino,
Sicilia noventa y dos.

Galletano el principito,
de sus ojos el verdor…
Y unos grandes ojos negros,
de su hermanito Amador.

Los dos se cantan, se bailan,
bailan como un julahop,
Sus dos hermanas mo renas,
Rosa y Carmen de la flor.

Tridimensional cuarteto.
¡Benditos por el señor!
¡Dios bendiga a los flamencos,
que cantan coplas de amor.

A allá donde hay gitanitos
beberás de la poción.
Donde se esconde ese duende,
que llega hasta el corazón.

Alegrías sobre el tiempo,
no importa de qué estación.
¡Los gitanos siempre cantan,
cantan alegre canción!

Desde las Artes del Nº7. Primavera de 2017.
Por José Saúl Gabarri Ramírez.