Camino a la universidad: la lucha del Pueblo Gitano por una educación de calidad.

Fotografía: Miembros de Campus Rom

Los datos no dejan lugar a duda: se estima que sólo entre 2 y 10 de cada 1000 personas gitanas poseen un título universitario, mientras que 280 de cada 1000 personas no gitanas han superado con éxito el sistema universitario (Damonti & Arza, 2014).

La explicación anti gitana a tal situación se basa en los estereotipos y prejuicios que todavía hoy persiguen a nuestra comunidad. Las personas autodenominadas “expertas” en educación, entre otras, siguen argumentando que el Pueblo Gitano no accede a la educación superior debido a su cultura, ya que no le interesa estudiar, ni tampoco acceder a trabajos estables, entre otras ocurrencias (Jiménez-González, 2017; Macías-Aranda & Redondo, 2012).

Los aquí firmantes sabemos muy bien qué significa tener sangre gitana. Quizás no hemos crecido ni vivido toda nuestra vida en un entorno gitano, pero hemos sufrido en nuestras carnes lo que significa para la sociedad tener una madre gitana, ser de una familia muy humilde y vivir en un barrio desfavorecido. Sabemos lo que ello supone para la sociedad, y concretamente para el sistema educativo. Ser gitana o gitano supone automáticamente para muchas personas profesionales de la educación, pensar que nunca lo conseguirás, que para qué necesitas tú ir a la universidad, si total, tu familia no está realmente interesada en que lo consigas.

Sin embargo, además de estas bajas expectativas, el alumnado gitano se enfrenta a un sinfín de prácticas educativas no basadas en evidencias científicas que lo excluyen sin solución del sistema educativo y, por ende, impiden la participación del Pueblo Gitano en el sistema universitario. La investigación educativa ya ha demostrado desde hace décadas que la segregación educativa del alumnado, así como su distribución por niveles de aprendizaje, conduce al fracaso escolar de aquel alumnado que es privado de recibir los aprendizajes y conocimientos reglados u oficiales (Hallinan, 1994). En el caso del Pueblo Gitano, esta segregación educativa se produce de múltiples formas:

 

  1. la concentración de alumnado gitano en escuelas de bajo rendimiento académico (situadas normalmente en barrios desfavorecidos con una alta concentración de población gitana), donde se reduce drásticamente el currículo oficial de contenidos de toda la escuela (Santiago & Maya, 2012);
  2. la concentración de alumnado gitano en aulas específicas de bajo nivel educativo, en las que muy frecuentemente no se trabaja la mejora de las habilidades necesarias para finalizar con éxito y en igualdad la etapa educativa, sino el conocido “currículum de la felicidad” (Aubert, Duque, Fisas, & Valls, 2004); y/o
  3. las adaptaciones curriculares individuales basadas en la reducción de contenidos, bajo la premisa de que, como es alumnado gitano, no serán capaces de seguir el currículo ordinario (Macías-Aranda & Flecha, 2013).

 

Dada esta realidad, es obvio que el Pueblo Gitano no esté siendo capaz de acceder al sistema universitario. La educación que reciben la mayoría de las niñas y niños gitanos no les permite acceder a estudios superiores, y les condena a abandonar el sistema educativo o a finalizarlo sin los conocimientos mínimos necesarios para continuar sus estudios o para acceder en igualdad al sistema laboral. De hecho, se estima que casi el 50% de la población gitana tiene un nivel educativo inferior a Graduado Escolar o la Educación Secundaria Obligatoria (Damonti & Arza, 2014). Si a esto le sumamos las enormes dificultades sociales, y particularmente económicas, en otras áreas cruciales para el desarrollo, como salud o vivienda, queda más que evidenciado que la brecha social y educativa del Pueblo Gitano nada tiene que ver con los prejuicios y estereotipos anti gitanos que la sociedad defiende para justificar tal situación. Dicha situación guarda una relación directa con el tipo de prácticas sociales y educativas que van dirigidas a la población gitana, y que lejos de perseguir su inclusión social, no están más que reproduciendo la desigualdad educativa y social de nuestra comunidad.

Sin embargo, cada vez son más las iniciativas que están consiguiendo romper estos círculos de exclusión, fundamentalmente desarrollando actuaciones basadas en evidencias científicas que han demostrado ya su éxito en todos los contextos en los que se aplican. Es decir, actuaciones que lejos de estar basadas en ocurrencias seudocientíficas de las autodenominadas personas “expertas” en educación, están basadas en evidencias contrastadas y avaladas por la comunidad científica internacional, que garantizan nuestras posibilidades de éxito (Amador, 2016).

Este es el caso del proyecto europeo “INCLUD-ED. Strategies for Inclusion and Social Cohesion in Europe from Education” (2006-2011), el único proyecto de ciencias sociales y humanidades seleccionado por la Comisión Europea en su lista de las 10 mejores investigaciones científicas (European Commission, 2011). Este proyecto ha identificado un conjunto de Actuaciones Educativas de Éxito (AEE), definidas como aquellas acciones que logran los mejores resultados en el aprendizaje instrumental y la convivencia en cualquier contexto en que se apliquen (Flecha, 2015). El impacto de estas AEE ha sido ya demostrado en numerosos trabajos científicos publicados en las revistas más importantes del mundo, como por ejemplo en la Cambridge Journal of Education (Flecha & Soler, 2013). De hecho, existen numerosas escuelas en España, y alrededor de todo el mundo, que están aplicando estas AEE. Este es el caso de las Comunidades de Aprendizaje, que están consiguiendo el éxito educativo y social de todo el alumnado, también del alumnado gitano y de sus familias (Girbés-Peco, Macías-Aranda, & Álvarez-Cifuentes, 2015).

Fotografía: Formación de familiares. Grupo de acceso a la universidad para mayores de 25 años del Plan Integral del Pueblo Gitano de la Generalitat de Catalunya

Una de estas AEE es la “Formación de Familiares”, la cual se basa en la importancia del aprendizaje permanente para toda la comunidad educativa. De la misma manera que las y los docentes reciben formación continua, la investigación científica nos indica que es importante también que las y los familiares participen en procesos formativos, especialmente en contextos sociales en los que las personas adultas no han tenido acceso a una educación de calidad (Flecha, 2015). Ahora bien, la formación de familiares debe responder a las necesidades reales de las familias con el fin de mejorar sus habilidades instrumentales a través de programas de alta calidad y altas expectativas, donde las familias son quienes deciden qué y cómo llevar a cabo dichas formaciones.

Siguiendo los principios de la formación de familiares, el Plan Integral del Pueblo Gitano de Catalunya está desarrollando un curso para preparar las pruebas oficiales de acceso a la universidad para mayores de 25 años (Departament de Benestar Social i Familia. Generalitat de Catalunya, 2014). Este curso surge de la necesidad expresa de personas gitanas adultas que sueñan con mejorar su situación a través de obtener un Grado universitario. De hecho, muchas de estas personas han expresado que desde su infancia soñaban con ser profesoras, economistas, enfermeros, u otras profesiones universitarias, pero dado que acudieron a escuelas segregadas acabaron en el mercadillo o la chatarra principalmente.

Gracias a esta AEE desarrollada por el Plan Integral en Catalunya, actualmente más de 15 personas gitanas se encuentran cursando (o van a empezar a cursar) estudios universitarios. De hecho, solo en la edición de 2016-2017, un total de 7 personas gitanas han conseguido superar la prueba oficial de acceso a la universidad para mayores de 25 años. El éxito de esta edición coincide con la aparición de la Primera Red Gitana Universitaria de Catalunya, CampusRom, una red de apoyo entre personas gitanas que sueñan con acceder a la educación superior.

Fotografía: Loli Santiago, estudiante de la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona)

Loli Santiago, Aroa Vargas, Esther Fernández, Alfredo Reyes, David Cortés, Jorge González, Manuel Fernández (el Lolo), Aarón Giménez, Isaac Serra, Juan Fajardo, Aurelio Cortés, Jose Manuel Escudero… Todas ellas y ellos son el ejemplo vivo de que el Pueblo Gitano lucha incansablemente por tener acceso a una educación de calidad; por acceder a la universidad. Todas ellas y ellos desmontan día a día estereotipos y luchan con valor contra el anti gitanismo. ¡Opre Roma!


Fernando Macías Aranda es investigador del Centro de Estudios Gitanos (CEG) de CREA, Community of Research on Excellence for All, profesor asociado de la Facultad de Educación en la Universidad de Barcelona y miembro del Plan Integral del Pueblo Gitano de la Generalitat de Catalunya. fernandomacias@ub.edu // poble.gitano@gencat.cat

Rosa María Cisneros-Kostic es investigadora del C-DaRE, Centre for Dance Research, de la Coventry University, miembro de la Asociación Gitana de Mujeres Drom Kotar Mestipen y colabora con el Plan Integral del Pueblo Gitano de la Generalitat de Catalunya. ab4928@coventry.ac.uk

Ambos autores son miembros del equipo editorial de la revista científica IJRS, International Journal of Roma Studies. http://hipatiapress.com/hpjournals/index.php/ijrs


Referencias

Amador, J. (2016). La “Roma response” al modelo reproduccionista. La educación, nuestra escalera para la transformación social. International Journal of Sociology of Education, 5(2), 144–163. http://doi.org/10.17583/rise.2016.2091

Aubert, A., Duque, E., Fisas, M., & Valls, R. (2004). Dialogar y transformar. Pedagogía crítica del siglo XXI. Barcelona: Graó.

Damonti, P., & Arza, J. (2014). Exclusión en la comunidad gitana: Una brecha social que persiste y se agrava. Madrid: Fundación Foessa.

Departament de Benestar Social i Familia. Generalitat de Catalunya. (2014). Plan Integral del Pueblo Gitano de Catalunya. Barcelona: Generalitat de Catalunya.

European Commission. (2011). Added Value of Research, Innovation and Science portfolio. Brussels.

Flecha, R. (2015). Successful Educational Actions for Inclusion and Social Cohesion in Europe. (R. Flecha, Ed.). Heidelberg & New York & Dordrecht & London: Springer.

Flecha, R., & Soler, M. (2013). Turning difficulties into possibilities: engaging Roma families and students in school through dialogic learning. Cambridge Journal of Education, 43(4), 451–465. http://doi.org/10.1080/0305764X.2013.819068

Girbés-Peco, S., Macías-Aranda, F., & Álvarez-Cifuentes, P. (2015). De la escuela gueto a una Comunidad de Aprendizaje: un estudio de caso sobre la superación de la pobreza a través de una educación de éxito. RIMCIS – International and Multidisciplinary Journal of Social Sciences, 4(1), 88–116. http://doi.org/10.17583/rimcis.2015.04

Hallinan, M. T. (1994). Tracking: From Theory to Practice. Sociology of Education, 67(2), 79–84.

Jiménez-González, N. (2017). Guía de recursos contra el Antigitanismo. Alicante.

Macías-Aranda, F., & Flecha, R. (2013). Hacia una formación del profesorado para la igualdad del Pueblo Gitano. Enseñantes Con Gitanos, (30), 75–84.

Macías-Aranda, F., & Redondo, G. (2012). Pueblo gitano , género y educación : investigar para excluir o investigar para transformar. International Journal of Sociology of Education, 1(1), 71–92. http://doi.org/10.4471/rise.2012.04

Santiago, C., & Maya, O. (2012). Segregación escolar del alumnado gitano en España. Córdoba: Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas KAMIRA & Fundación Mario Maya.

Desde la Universidad del Nº 8. Otoño de 2017.
Por Fernando Macías Aranda, Universidad de Barcelona y
Rosa María Cisneros KosticCoventry University