Carmen de Torres

Mi nombre es Maria del Carmen Garrido, pero mi nombre artístico es Carmen de Torres. Soy bailaora y profesora de flamenco.  Mi raíz gitana viene de mi abuelo por parte de padre, se llamaba Miguel Garrido Gutiérrez, nacido en el barrio de Santiago de Jerez de la Frontera y su madre se llamaba Juana. Parecía un señorito andaluz, siempre iba con un sombrero y traje muy elegante que parecía un patriarca. Le encantaba el cante y el baile. Sé que era panadero y que se metió voluntario en el ejército, después se salió, pero al poco tiempo volvió otra vez por que vio que se ganaba más que de panadero.

Llegó a la guerra y le tocó luchar en ella con heridas de balas incluidas. Creo que él pensaba que nunca iba a haber una guerra si no, no se hubiera metido en el ejército. Yo nunca he entendido que mi abuelo estuviera en el ejército, no lo veía persona de eso, más bien era una persona pacifica, cariñosa amante de su familia y de los animales. Ya siempre fue militar hasta que se jubiló viviendo en varias ciudades españolas, Santander y Zaragoza. Llegó a Sargento Mayor.

Acabó destinado a Sevilla cuando mi padre tenía 17 años, conoció a mi madre y se casaron con 23 años.

Yo nací en el barrio sevillano Cerro del Águila. Vivíamos igual que todas las personas que vivían en ese barrio humilde de trabajadores, pero muy alegre, donde todos participaban en los bautizos y celebraciones de todos.

Mi padre con espíritu aventurero, errante y emprendedor decidió emigrar a Canadá cuando yo tenía 12 años.  Éramos nueve en total, siendo yo la mayor de siete hermanos. Fue un cambio muy radical: idioma, cultura, clima, vida social…  Creo que he sido la primera persona que ha bailado flamenco en Canadá. Me llamaban para bailar en colegios y mi director me daba permiso para ir. Echaba de menos mi tierra…

Fotografía: Familia Torres

Con 15 años me casé y nos fuimos a Barcelona, donde vivía un hermano de mi marido que se hizo policía nacional (los grises) debido al precario empleo que había en Sevilla y después de un año y medio, volví a Canadá otra vez.

Me volví definitivamente a España con 32 años.

El flamenco siempre ha formado parte de mi vida. De niña siempre estaba bailando y cantando por la casa. Estando en Canadá viajaba siempre a España con la única ilusión de tomar clases para aprender flamenco. Cuando volví definitivamente, seguí con mi aprendizaje, actuando donde podía hasta que decidí abrir mi propia academia, primero la tuve en el centro de Sevilla, por la calle Feria, luego la abrí en Castilleja de la Cuesta y ahora en Tomares. Aparte de impartir clases en mi academia he trabajado para la Delegación de Juventud, la Delegación de la Mujer y la Delegación de Economía y Empleo del Ayuntamiento de Sevilla, impartiendo un curso en las 3000 Viviendas. Me considero una mujer afortunada de poder vivir de lo que más me gusta.

Fragmentos de vida del Nº8. Otoño de 2017.
Por María del Carmen Garrido.