Rocío Montero Maya

¿Desde cuándo vive usted en el asentamiento del Vacie?

Yo nací en el barrio, tengo 57 años y un hijo ya con 37 años.

¿Y sus padres?

No. Mis padres son de Santiago de Compostela.

¿Cuántos hijos tiene?  ¿Y nietos?

7 hijos, y nietos 14 o 15 (sonríe) Además ya una bisnieta.

¿Cómo fue su boda?

Yo me casé por el rito gitano.

¿Cómo viven sus hijos?

Yo tengo un hijo casado con una paya, pero se separó y el otro también se casó con una paya y viven junto a sus hijos en Alicante.

¿Qué problemas tiene el Vacie para usted?

Problemas veo muchos, muchos, muchos. Ahí no teníamos que estar, ahí teníamos que estar fuera, porque tú no sabes en verano lo que pasamos y en invierno… (suspira), en invierno con la lluvia y en una chabola: usted no sabe lo que es vivir en una chabola, usted no sabe en África los niñitos que están en una chabola, pero nosotros estamos viviendo más malamente que ellos. Al ayuntamiento estoy harta de pedírselo, vienen unos y prometen una cosa, vienen otros y prometen otra cosa: todo es mentira.

Ahora sí, están empezando a sacar a las personas jóvenes del barrio porque pueden moverse y tienen la responsabilidad de trabajar; pueden andar, ir a los lados que ellos quieran, pero una persona anciana, en sillita de ruedas, que están enfermos ¿qué están haciendo ahí en una chabola? Si yo fuera la que mandara, primero sacaría a los que no pueden y están enfermos antes que a los jóvenes, que pueden andar, moverse y trabajar. Yo me he caído, no es mentira, yo me caigo cada dos por tres porque hay muchas piedras y nada más que una persona dé un paso pues nos caemos en cualquier momento…  Esto debería haber desaparecido hace mucho tiempo, porque esto es muy muy antiguo. En cualquier país del mundo no se debería vivir en chabolas…, es demasiado ya.

¿Cómo conviven entre gitanos en el barrio?

Hay muchos problemas, pero yo no me meto, yo estoy con mi familia.

¿Qué ama de su cultura?

Mi familia, mis nietos…

¿Cambiaría algo de su cultura, de sus tradiciones…?

Que mis hijos cambiaran y no hicieran lo mismo que yo, que cambiaran, que hicieran cosas nuevas, que no hicieran el mismo camino que he tenido yo.

¿Qué valora de las mujeres gitanas?

Que somos valientes, que a cada cosa nos enfrentamos y que queremos hacer todo. Viene un día y hacemos esto, viene otro día y hacemos otra, a nosotras nos gusta hacer de todo.

¿Qué desearía para las mujeres gitanas?

Deseo que sigan adelante y que nunca den marcha atrás, que sigan con la cabeza al frente y que venga lo que venga no miren atrás y sigan adelante.

¿Sus hijos fueron a la escuela? ¿Tienen trabajo?

Sí. Todos. Yo no fui porque en aquel tiempo no se podía ir, vivíamos de lado a lado y no teníamos sitio… Dos de mis hijas trabajan conmigo y el mayor fue mecánico, en la obra, ahora está parado.

Por Mariola Cobo

Fotografía: Luis Miguel Zapata.