Kamira Josefina

Fotografía: Kamira Josefina

Lo primero que quiero hacer es dar las gracias por facilitarme un espacio donde poder expresar mis ideas y vivencias como mujer gitana. Allí donde se me permita, siempre trataré de dar mi punto de vista y sólo por ello, es de agradecer.

Provengo de una familia tradicional gitana. He tenido a la gitana más guapa y con más arte del mundo que me ha sabido enseñar cosas fantásticas para poder ser mejor en esta vida. Mi Mama ya no fue normal en su época, ella quiso salir a trabajar fuera de su pueblo, un pueblo de Badajoz, para ganarse las habichuelas por ella misma, le gustaba tener su dinero y manejarse con él y para ello trabajó, trabajó mucho y muy duro, es lo único que ha hecho toda su vida, trabajar y tener mucho arte `pa to. Mujer incansable y luchadora ella es mi ejemplo en muchísimas cosas y, sin ella saberlo, fue una revolucionaria de su tiempo por querer salir, por querer buscar más y no conformarse. Se casó con 35 años y con un gitano 10 años más joven que ella y de ahí, nací yo.

Una de las cosas que defiendo es la gran y rica heterogeneidad que tenemos los gitanos dentro de nuestro amplio mundo. Ya está bien de pensar que por ser gitano tenemos que saber tocar las palmas, tener arte para vender, llevar el pelo largo o ser morenita de piel. Estoy muy cansada de escuchar eso de que “las gitanas somos todas muy guapas” pues mire usted, habrá de todo porque eso, aunque la gente no lo vea, es un gran prejuicio y, lamentablemente, uno de tantos que no se ven. Es verdad que algunas veces esos pensamientos vienen desde nuestro propio Pueblo, pero yo creo que, afortunadamente las cosas van cambiando para todos, pero para que el cambio se produzca y evolucionemos necesitamos ir todos juntos, gitanos y no gitanos, en ese camino. De nada le sirve a alguien el llegar a la Universidad, si cuando llega, lo primero que escucha es “anda, pues tú no pareces gitana”. Hay que abrir la mente y no sólo unidireccionalmente. Es muy lamentable que cuando dices la palabra “gitano” la gente ya se haga una idea clara de tu vida “lo que eres, cómo eres, la música que escuchas y hasta a lo que te dedicas” y esta, es una de tantas ideas que muchos defendemos. Yo no tengo que ”vestirme de gitana” para serlo, porque lo soy sin más. Aunque haya gente que le choque mi piel blanca, aunque hace años me miraran raro por llevar pelo rapado al uno, pero seguía siendo yo, con todo lo bueno y lo malo que hay en mí, es algo más profundo y más sencillo y al mismo tiempo más complejo. No es una chaqueta o unos zarcillos. Mi gitanería no está en mi piel o en un físico concreto que me pueda quitar y poner.

Esto siempre lo quiero decir fuerte y claro para que se entienda porque: jamás he tenido trabas en mi familia a la hora de estudiar, todo lo contrario, mi Mama siempre ha fomentado y ha hecho todo lo que ha podido para que yo pudiera estudiar y seguir formándome. Estoy cansada de la tópica, típica y triste imagen que se intenta dar sobre nosotros de que “no queremos estudiar”. No justifico nada, pero no creo que para nadie sea plato de buen gusto el que su hijo no pueda estudiar, quizás lo que debería de hacerse es saber por qué ese niño no puede estudiar. En mi caso fue todo lo contrario y cada vez que he estudiado y he comentado que soy gitana, han sido los mismos payos los que se han extrañado de verme allí y de “recordarme” que ese no era mi sitio, entonces, ¿quién tiene los prejuicios?

Se habla mucho de la palabra integración, como si nosotros no hubiéramos formado parte de la Historia de España desde hace siglos y sin embargo e irónicamente no aparecemos en los libros de Historia, no se habla de nosotros, no se conoce nada, ni nuestra bandera, ni toda la gran aportación que hemos hecho y hacemos en España, a la cultura, arte, vocabulario…, triste, ¿no? Lo peor que se le puede hacer a un Pueblo es ignorarlo o negarle su historia.

Lamentablemente sólo se selecciona un tipo de imagen que se quiere dar sobre nosotros y que no se corresponde con la realidad. Observo y me pregunto con gran tristeza por qué la gran mayoría de gitanos no estamos representados en esta Sociedad y sólo nos dan un triste programa para caricaturizarnos, ridiculizarnos y dar una imagen irreal sobre nosotros.

A estas alturas ya nadie puede tirar del argumento de que no hay gitanas preparadas porque somos la generación gitana más preparada de la historia, gitanas médicas, abogadas, políticas…, y quien lo haga, es porque no hay peor ciego que el que no quiere ver, porque estar, estamos, vivimos y pertenecemos. Lo que pasa es que la Sociedad nos invisibiliza, quizás porque eso no interesa, no interesa ver nuestra normalidad, que pagamos nuestros impuestos, que trabajamos, y que estamos en el día a día. El problema es que cuando te haces visible muchos te dicen los que estamos tan hartos de oír “pero tú, tú no eres como el resto”. Anulándote y quitándote en una frase tu identidad, tu lucha y tu pertenencia.

Claro que el papel de la mujer no es fácil ni sencillo, pero no lo es en ninguna Cultura, no sólo en la gitana. Hasta hace bien poco no podías ir a denunciar a tu marido si a éste “se le iba la mano” porque ni siquiera se contemplaba y eso, está ahí, no se puede borrar de un plumazo. Por eso, insisto, la lucha debe de ser de TODOS juntos, gitanos y payos, mujeres y hombres unidos, porque el machismo no es algo que pertenezca a una cultura, sino a una Sociedad, y una Sociedad en la cual se sigue asesinando a mujeres, donde no hay igualdad en sus puestos de trabajo y se utiliza cualquier excusa para manosear a una mujer, no creo que esté en condiciones, de momento, de criticar a nadie.

Creo que uno de los problemas que tenemos es que se trata de ver a nuestra etnia desde los ojos de la paya y así, nunca jamás nos van a entender porque para entender algo o alguien hay que conocerlo, saber cómo piensa y no imponer. Es como cuando se colonizó América, nadie les preguntó a los pueblos que allí estaban, qué querían o necesitaban, si querían ser colonizados o no. En este caso y desgraciadamente, se daba por hecho que ellos, los que se suponía que eran los “civilizados”, sabían perfectamente lo que les convenía y cómo sin conocer y preguntar qué es lo que querían o necesitaban. Para mí, gran parte del problema radica en esto. Creo que los gitanos tenemos derecho, de una vez por todas, a que se nos escuche y a que se nos dé el sitio que tanto merecemos. A decidir y ser parte activa de nuestros problemas y soluciones sin que haya ese halo “vamos a ayudarlos porque, pobrecitos, no saben cuál es su bien”. Sólo espero y deseo que en algún momento las cosas puedan ser más fáciles para nosotros, que se nos incluya dentro de todo y en todos los campos y se nos dé voto.

Considero que las redes sociales nos han ayudado mucho a las nuevas generaciones a no sentirnos tan solos dentro de esta lucha que cada uno llevamos, a sentir que no éramos bichos raros y aislados en un determinado lugar, sino que había muchos que sentían como nosotros desde diferentes lugares. Afortunadamente yo he encontrado ahí una gran familia de amigos / primos con los que poder estar conectada y expresar nuestros diferentes y ricos puntos de vista. Que los hay y todos son válidos y todos son respetables. Creo que estamos ahí, estamos presentes y estamos luchando. Luchando porque se nos escuche, porque se nos vea y poder cambiar las cosas.

 

Si quieres ponerte en contacto conmigo estaré encantada de escucharte, gracias a todos.

acais.dicando.luna@gmail.com

Mujeres y educación del Nº9. Invierno de 2018.
Por Kamira Josefina