Ververipén: Diversidad gitana

Hace poco más de 10 años y aprovechando que las nuevas tecnologías nos abrían la posibilidad de crear un espacio virtual que en la vida real no existía, decidimos empezar con una idea que nos rondaba la cabeza a algunos y algunas desde hace ya un tiempo, crear un espacio donde poder trabajar la diversidad de nuestro propio pueblo desde un marco de coherencia y progreso. Un “safe space” que nos permitiera expresarnos con plena libertad y abandonar la soledad, en resumen, empoderarnos y hacernos visibles.

De ese interés y con ese objetivo nace VERVERIPEN, que en lengua Rromaní quiere decir Diversidad Rromaní.

Marchas colectivas a favor de la diversidad

Así comienzan los primeros y balbuceantes pasos de esta organización, en un grupo secreto de una red social. ¿Por qué un grupo secreto? Porque las historias de diversidad muchas veces van ligadas a la incomprensión y al rechazo, sobre todo cuando hablamos de colectivos que se han visto obligados a cerrarse sobre sí mismos como mecanismo de defensa, contra el rechazo, la asimilación y la exclusión, y donde la presión del propio grupo se convierte en un obstáculo para el desarrollo de las libertades de algunos de sus individuos.

Para muchos y muchas era la primera vez que podían expresarse en completa libertad, con el vértigo que eso produce, con otros Rromá que en muchas ocasiones compartían circunstancias y situaciones muy similares.

Los Romá somos un grupo minoritario, no solo en poder sino también en número y consideramos que dividirnos en la lucha creando organizaciones de mujeres feministas, LGBTIQ, inmigrantes…, no contribuye sino a hacernos más débiles cuando el objetivo final de todo esto es el mismo, luchar por el respeto a la diversidad, de toda diversidad, desde un punto de vista interseccional.

No se puede ser excluyente en esto. No se puede ser respetuoso con solo una parte de la diversidad. Por otro lado, como personas pertenecientes al Pueblo Romaní e implicadas en la lucha por el respeto de las minorías, encontramos del todo incongruente la falta de respeto hacia otros grupos que comparten esta misma característica de minoría y opresión, ya sean étnicas, sexuales, religiosas… y todavía más cuando nos referimos a nuestra propia diversidad interna.

El proceso de creación de VERVERIPEN podríamos denominarlo como poco de curioso. Lo habitual es darle un estatuto de legalidad a la organización y después comenzar el trabajo, en nuestro caso primero creamos la idea, la damos a conocer, la promocionamos y solo después de casi tres años de trabajo como corriente ideológica nos constituimos como grupo organizado.

Ya como grupo constituido legalmente hemos participado en diferentes foros tanto nacionales como internacionales y formamos parte de la Plataforma Europea Lgbtiqa + Romaní. El trabajo sobre las cuestiones relacionadas con el género y disidencias sexuales es una de las ramas más desarrolladas y fuertes de nuestra labor. Entendemos que el discurso del respeto a la diversidad es un discurso de opciones y no de prohibiciones.

Una de las cuestiones en las que hemos mostrado especial interés ha consistido en la creación de una iconografía romaní combativa, alejada de estándares folclóricos que promocionan estereotipos de tipo romántico y evocador para centrarnos en la perspectiva de lucha con conciencia también de clase. Somos antifascistas porque somos radicalmente democráticos y combatimos toda forma de pensamiento excluyente e intolerante.

Nos preocupa mucho en estos momentos la mala utilización del concepto de Delito de Odio. Esta figura nace como una forma jurídica de protección para los colectivos vulnerables pero entendemos que el uso indiscriminado e instrumentalizado que se está ejerciendo por parte del poder como fórmula para la persecución ideológica, está acabando con una de nuestras principales protecciones legales y está yendo en detrimento de todos los colectivos desfavorecidos.

En lo que se refiere a nuestra estrategia de acción no queremos enfrentarnos a nuestras aliadas, buscamos crear una sinergia que tenga como base la igualdad, la empatía y el respeto para establecer un discurso y una forma de lucha que madure aprovechando los avances que estas organizaciones aliadas, y surgidas desde la mayoría aunque también disidentes, han conseguido que rompa con el colonialismo y ofrezca visiones más interseccionales de la diversidad.

En VERVERIPEN reivindicamos una identidad Romaní inclusiva, interseccional, decolonizada, feminista, múltiple y libre. Uno de los grandes valores de nuestra cultura es la libertad (Mestipen), debemos coherencia a esos valores de los que nos enorgullecemos y hacerlos valer en el seno de nuestras comunidades.

El Pueblo Romaní y nuestras organizaciones no pueden eludir la realidad social y de cambio que les circunda y, por pura coherencia de acción y pensamiento, tenemos la obligación de ser más respetuosos con la diversidad en el interior de nuestras comunidades para no infringir a estas personas el mismo castigo de persecución, o de condena a la invisibilidad, que como Pueblo hemos sufrido todos y todas las Romá a lo largo de la historia, no podemos ser nuestros propios verdugos, además va contra nuestra propia “Romanipen”.

Nuestra comunidad es una comunidad diversa. Somos poderosos como Pueblo porque vivimos en colectivo y hemos sobrevivido en grupo porque nos compadecemos y defendemos al más o a la más desprotegida. Las personas romanís que sufren múltiple discriminación son el eslabón más débil de nuestro Pueblo, y en ellas deberíamos volcarnos por propia coherencia y supervivencia del grupo.

El lema de nuestra organización, que está registrado, es AMARE VERVERIPEN SI AMARE BARBALIPEN: «Nuestra Diversidad es Nuestra Riqueza».

Primavera, 2019