Atreverse a saltar

Vivimos en un mundo absolutamente androcentrista e impuesto desde que abrimos los ojos al nacer. Mujeres y homosexuales dentro de innumerables culturas nos unimos para compartir experiencias y buscar alternativas para librarnos de una cadena que nos impide actuar con total naturalidad. ¿Cuál ha sido el motivo? ¿no tener la libertad con la que nacen los seres vivos? ¿Mirar a alguien porque sencillamente tus ojos lo buscan y no hacia el lugar donde se impone mirar? 

Se anula así a la espontaneidad, la sonrisa, el gesto, el sentir, la búsqueda intuitiva…, por “cumplir” con una sociedad ¿mayoritaria? con la que nos topamos al nacer y a la que “todas” debemos parecernos, o al menos, seguir hasta morir. Todo lo relacionado con lo masculino (en cualquier cultura) es lo aprobado: el camino elegible y correcto. 

Todo lo relacionado con lo femenino o sensibilizado: lo incorrecto…, hasta esta forma de escribir, porque para expresar se nos impone cómo hacerlo

El miedo es inculcado en todas las culturas para que ese perfil-mitad de la humanidad, no seamos lo que “no fue establecido”. Basta ya, inventemos, atrevámonos, saltemos… De este modo la agresividad, el grito y la ignorancia, dejarán de aplastar la feminización o la sensibilización que nos asignaron como lado débil y no apropiado. 

¡Basta ya, luchemos!

Primavera, 2019.