De lo que no hablamos, no existe


Mi nombre es Josefina, aunque hace tiempo decidí tener como nombre de batalla el de “Kamira Josefina”. Soy, entre otras muchas cosas, mujer, gitana, activista y este año terminaré mi formación como Sexóloga. 

En este artículo no voy a ser políticamente correcta, no lo pretendo, ya que quiero hablar de muchas cosas que casi siempre tendemos a silenciar, tanto en nuestro Pueblo como en la Sociedad en general. Cosas que, a día de hoy y después de tantos años, aún siguen siendo tabúes pero que ahí están y van a seguir estando si no hacemos nada por darles visibilidad y voz. Por eso considero que hay que verbalizarlas porque, tal y como digo en mi presentación, “de lo que no se habla, no existe”. Pienso que ya va siendo hora de que nuestro Pueblo también se permita el poder hablar y debatir sobre muchas cosas que son necesarias, nos atañen y que hace falta ponerlas encima de la mesa.  

Quiero aclarar que en esta ocasión voy a explicarme desde la heterosexualidad (la atracción entre personas de distinto sexo al nuestro) y el cisgénero (las personas que se sienten identificadas con el género que se les asignó en el momento de nacer) pero es importante y tenemos que saber que, aunque esto suela ser lo normativo o lo más visible, también debemos de conocer y comprender que existen otros géneros y otras realidades a la nuestra. Que hay miles de formas y maneras de entender la Sexualidad, y que lo normativo no tiene por qué ser ni lo mejor, ni tampoco debe de estar por encima del resto. Un corazón y millones de formas de amar y relacionarnos. Hay que tener en cuenta los movimientos LGBTIQA+ que llevan muchísimos años luchando por y para su visibilidad y sus derechos. Quiero aclarar también que, en este caso y para dirigirme de manera general, voy a usar el femenino, ya que en todo momento estoy hablando de personas.

Este año termino mi formación en SEXOLOGÍA Y GÉNERO, me siento muy orgullosa de ello porque me ha costado muchísimo esfuerzo llegar hasta aquí, pero por fin lo estoy consiguiendo. Desde la escuela donde me estoy formando no se concibe el poder trabajar la Sexualidad sin hacerlo también desde la perspectiva de Género, puesto que para nosotras, ambas cosas van ligadas y, obligatoriamente, unidas. Sería como el cuerpo humano, que independiente de tener una mano, una cabeza o un pie, todo forma parte del gran conjunto que es nuestro cuerpo, y así se coordina y funciona todo. La Sexualidad es algo que forma parte de nuestra vida, nos acompañará siempre, por eso y para mí es importante y necesario que en este terreno tengamos información/formación y con ello, conocimiento sobre nosotras. Para escucharnos, para poder comprendernos y así poder llegar a tener una buena calidad de vida y en plenitud. 

Desde hace muchos años sentía un gran interés por formarme en este rico y amplio campo, sin embargo, yo misma y en silencio, me iba poniendo excusas con ideas como “¡pero si no hay ninguna gitana que estudie esto!, ¿dónde se ha visto?, olvídate que no puede ser… ¿qué pensará mi Mama?”.Desafortunadamente mi experiencia como paciente me hizo comprender, y también sufrir, que cuando hablaba con alguna persona profesional en ese campo, ésta no podía evitar juzgarme y hacerlo desde su visión de “yo, desde mi mayoría, y por tanto, hegemonía blanca, paya y profesional estoy en posición de saber y elegir, mejor que tú lo que te conviene, quieres y necesitas. Así que me permito el lujo de cuestionar tus ideas, tus valores y tus creencias, ridiculizarte y juzgarte. Porque mi visión es superior ante tu minoría étnica que, por cierto, ni me interesa, ni me preocupa y, por supuesto, tampoco estoy dispuesta respetar”. Cuando se suelen abordar temas relacionados con nuestro Pueblo Gitano, muy pocas veces creo que se haga desde la empatía, sino que se suele tender a la hegemonía tanto étnica como cultural, cayendo muchas veces en el juicio/prejuicio, el no respeto, la no escucha activa ante las ideas, valores y necesidades de esas personas gitanas que se encuentran frente a nosotras. En algunas ocasiones no les preocupa nada si nos sentimos agredidas y/o no respetadas, por lo que esas personas suelen decidir, desde su visión paternalista y salvadora, sobre nosotras y nuestros cuerpos lo que consideran que, según ellas, es “mejor” para nosotras. Sin embargo yo defiendo que las personas gitanas debemos y tenemos mucho que decir con respecto a nuestra Sexualidad y cómo queremos que ésta se trate. No considero que NADIE está en condiciones, ni tiene el derecho de hacerlo por nosotras. Hay que hablar de sexo sí, y de nuestra Sexualidad sí, de nuestras carencias, de los que deseamos, de cómo lo deseamos, sí, por supuesto, pero no lo vas a hacer tú que no tienes ni idea de lo que a mí me afecta, preocupa o necesito o valoro. Yo tengo voz, yo decido por mí misma. Por eso decidí y elegí ser lo que soy, desde mi gitanidad, sin poder, ni querer, separarlas. A lo largo de la vida hay muchas cosas que nos pasan y afectan, que desconocemos, y que por vergüenza o desinformación, quizá no somos capaces de preguntárselo a nadie. Quizá porque no tenemos a quien hacerlo y, cuando lo hacemos, a lo mejor esa persona, prima o amiga, tampoco sabe cómo nos puede ayudar. De ahí que sea fundamental para mí el que haya una persona profesional que, ante todo sepas que nunca te va a cuestionar, va a mirar por ti y no te juzgará, porque está ahí para acompañarte y tratar de ayudarte.

Mi historia

Lamentablemente hace unos años a raíz de un suceso en mi vida, todo se tambaleó de la noche a la mañana y mi mundo se derrumbó. Sentí que lo perdí todo; el sentido, amistades, las fuerzas, la alegría e incluso, las ganas de vivir. No tenía ánimo para nada y sentí que aquella guerrera que hasta entonces fui, se perdió. Cada día sólo iba de la cama al sofá, y del sofá a la cama, sin vida ni fuerzas, y lo que es peor, sin quererlas encontrar…, no deseaba vivir. Varios doctores me hablaron de esa palabra tan temida y tabú: “depresión”, en aquellos momentos yo vivía en un pozo del que no deseaba, ni sabía, ni quería salir. Si hoy doy luz a todo esto, es porque esta Sociedad tiende a rechazar y ocultar las enfermedades del alma o psicológicas, aunque existan. Vivimos en un mundo donde parece que no interesa todo lo que no sea joven, sano y feliz, aunque sea de forma superficial. Y considero que hacer visible todo esto es sano y necesario, porque es un pozo en donde nadie estamos libres de poder caer, ya que no se elige, e irónicamente, el porcentaje es mayor en mujeres que en hombres. Afortunadamente y por casualidades de la vida, si es que existen, a través de la amiga de una amiga, me enteré de ella se estaba formando en eso que yo había fantaseado durante tantos años; sexología. «Tienes que hablar con ella me dijo… Así que sin fuerzas y más perdida que nunca, lo hice…, a partir de ahí afortunadamente, todo comenzó a encajar y a llenarse de luz.

A medida que iba estudiando y formándome, iba viendo que todo aquello que yo quería y sentía, iba tomando forma, que es necesario hablar, sentir y educarnos en esto, ahora disfruto cada libro, de cada clase, cada trabajo y sueño con hacer realidad tantos proyectos que tengo en mi cabeza con y para mi Pueblo. Como gitana y por parte de mi escuela me siento muy respetada y no juzgada. Cada cosa que he plantado, como hacer mis prácticas con población gitana, siempre han sido muy bien recibidas y acogidas. Mi idea es continuar creciendo y formándome en todo este amplio mundo y además ¡tengo tanto que aprender! Soy una mujer ambiciosa y siempre he buscado más, no me gusta que haya límites ni que nadie los ponga, ni a mí ni a nadie. 

En mi día a día y por mi experiencia, es muy triste tener que evitar, tanto yo como otras compañeras, el decir lo que estoy estudiando. Lamentablemente es penoso que, por los prejuicios, chistes o burlas ante el desconocimiento, tengamos que llegar a la conclusión de tener que ocultarlo. Eso sólo demuestra una cosa; la gran ignorancia que sigue habiendo sobre la Sexualidad.

La Sexualidad alcanza una dimensión biopsicosocial, en donde estas tres partes se afectan y relacionan entre sí, por lo que nos afecta en muchos planos y ámbitos de nuestra vida, por ejemplo:

– La salud, puesto que las personas que desconozcan sus cuerpos o estén más desconectadas con él, no sabrán enfrentarse y/o entender los cambios que se vayan produciendo en ellas a lo largo de nuestra vida, pero, además, a la hora de abordar un problema, les costará mucho más y, seguramente, lo vivirán desde la vergüenza. Esto puede derivar en que algo tan normal y necesario, como puede ser una revisión ginecológica y autoexploración se viva como algo lejano, ajeno y desconocido. 

– Saber cómo enfrentarse ante los problemas que puedan existir con nuestra Sexualidad; disfunciones, vaginismos, anorgasmia, amenorrea, etc.  y poderlos abordar como algo común, sin angustias, con tranquilidad e información.

– El poder y saber expresar nuestras necesidades, gustos, carencias y verlas sin que nos juzguen y sin juzgarnos. Estar conectadas con nosotras y lo que nos afecta a nosotras y a nuestro cuerpo.

– La relación y relaciones que tenemos tanto con nosotros como con el resto de personas y las formas y maneras que tenemos de relacionarnos, creencias, falsos mitos, roles…

– El conocimiento e información de las ETS (enfermedades de transmisión sexual) etc. Muy importante.

– E incluso, y aquí hago mucho hincapié, para algo tan importante y necesario como es el poder prevenir y evitar el tema de abusos sexuales, tanto en personas adultas, pero, sobre todo, en niñas y niños. Otro tema más que tabú ya que nadie está dispuesto a abordar y hablar de ello, pero que existir, existe y no podemos ni debemos mirar para otro lado, porque, aunque miremos para otro lado, no se va a resolver, al contrario, sólo con formación e información evitaremos que continúen. 

Pues todo eso y mucho más abarca la Sexualidad, apasionante, ¿a que sí? 

Más tabúes en detrimento de nuestro Pueblo

Hasta ahora siempre he defendido a mi Pueblo con uñas y diente, no concebía otra forma de hacerlo, pero al final he llegado a la conclusión de que si queremos avanzar, también es bueno y sano que podamos hacer una gran ejercicio de autocrítica para poder desechar lo que no nos sirve y con ello, avanzar. No dejaremos de ser gitanas por ello, al contrario, deshagámonos de lo que no nos sirve y continuemos con todo lo grande y bueno que es ser gitana, ¡¡que es mucho y muy rico!! Así que quiero exponer cosas que creo que no nos benefician en nada, que lamentablemente veo cada día y de las que no se suelen, tampoco, hablar.

El poder de la mujer gitana

Llevo toda la vida escuchando a mi Pueblo decir “tenemos que unirnos”, “gitanos unión”, “luchemos juntos”, “¡unamos fuerzas!” desgraciadamente y al final, he tenido que llegar a la conclusión de que esa unión quizá nunca se llegue a dar, porque observo que hay demasiadas personas que no les interesa que nuestro Pueblo avance y mejore, si no son precisamente ellas las que salen en la foto. Veo que hay un terrible afán de protagonismo y de querer llevarse ellas, y sólo ellas, los méritos. El Pueblo gitano no debería tener protagonistas, sino luchas comunes. 

También he visto bastante nepotismo y esto es, simplemente, vergonzoso. Así que de nada nos sirve que le digamos a las juventudes gitanas con las bocas muy grandes “formaos, ¡¡debéis estudiar!!, ¡¡ahí está el futuro del Pueblo gitano!!” si después y a la hora de la verdad ves que, a pesar de tener la misma o incluso mayor formación, los puestos son alcanzados a dedo y por otras personas sólo y exclusivamente por ser hijas de quien son. 

Mi experiencia y visión me hace llegar a la conclusión de que a las mujeres se nos ha educado en una gran y fuerte competitividad entre nosotras. Creo que, de manera inconsciente, tenemos inculcado que tenemos que ser la que más brille, la que lleve el tacón más alto, la más “rebullente” …, y todo eso viene dado por una educación patriarcal y machista, donde las mujeres debemos competir entre nosotras y no aliarnos. Últimamente y creo que afortunadamente, las cosas están cambiando y siento y percibo que las cosas están cambiando y veo más la sororidad dentro de mi Pueblo, por lo que me alegra el poder sentir y participar en estos cambios para nosotras.

Todas estas cosas anteriores van en detrimento de nuestro Pueblo, puesto que no nos benefician y nos impiden avanzar, más bien todo lo contrario, pero espero y deseo que todo vaya cambiando con el tiempo. Aunque hay que darles visibilidad para que los cambios se vayan produciendo.

Mi trabajo fin de Máster: mi estudio, mi investigación, mi encuesta

Mi proyecto arrancó desde una iniciativa sólo exclusivamente particular, para mí, jamás pensé en presentarlo como proyecto de fin de Máster, fueron mis propias profesoras, al ver todo el esfuerzo que me estaba suponiendo, las que me propusieron que ¿por qué no era ese mi TFM? Quiero y sueño trabajar con y para mi Pueblo, pero para eso, además de mis vivencias y las de mi entorno, necesito tener un campo más amplio y serio. De ahí que me planteara hacer mi investigación con una encuesta, para saber desde dónde parto y hacia dónde dirigirme y orientarme a la hora de realizar mis proyectos. Así que propuse, a nivel muy casero, en Facebook, un “estudio/encuesta sobre la población gitana”. Es importante decir que es anónimo, el único requisito para hacerlo es ser persona gitana. Y yo lo único que voy a saber si es hombre o mujer y su edad. Pedí ayuda para participar y difusión con el fin de poder llegar al mayor número de personas pero, lamentablemente, fueron contadas con los dedos las personas que lo hicieron, incluso hubo alguna que otra que quiso ponerme a prueba… Eso es a lo que me refiero, que no veo o siento que queramos y estemos dispuestas a unir fuerzas y a alegrarnos del bien de la otra persona y apoyar y eso, me resulta bastante triste. Así que si no vas a ayudar, ¡despéjame la pista por favor! Aun así, estoy muy contenta y agradecida porque también se han puesto en contacto conmigo personas que ni siquiera conozco felicitándome y diciéndome lo importante y necesario que les parecía el proyecto y que gustosamente se prestaban a participar. Mil gracias. Lo estoy haciendo todo yo solita, y mi encuesta y mis trabajos saldrán, con más o menos gente, aunque sólo pueda tener una muestra de 10 personas, pero saldrán para delante, seguro, porque mi fuerza y mis ganas harán que así sea. A día de hoy sigo necesitando que más y más gente participe en ella así que si estás dispuesta, por favor, no lo dudes y ponte en contacto conmigo, en Facebook estoy como “Kamira Josefina” y allí serás bien tratada y recibida. Gracias Mariola por tu sororidad, por facilitarme libertad completa, espacio y voz. Mil gracias a todas las personas que apostáis y queréis participar por esta gran locura y gracias incluso hasta a las que me ponéis trabas, porque gracias a vosotras, ¡me puedo crecer más aún! Mua

Por Kamira Josefina. Primavera 2019.