La invisibilización del antigitanismo y la gitanofobia por los estados europeos

Este artículo está basado en mi reciente trabajo de investigación desarrollado con motivo del Fin de Master de Gobernanza y Derechos Humanos cursado en la Universidad Autónoma de Madrid. Se ha convertido en el broche de oro de un año muy intenso académicamente. 

Tutorizada por dos magníficos profesionales responsables de la Oficina Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio del Ministerio del Interior, Miguel Camacho Collados y Tomás Fernández Villazala, me he sumergido en un mar de exterminio silencioso que desconocía. Durante seis meses he traducido, leído y sufrido con el doble exterminio, el de facto y el del silencio de los Estados.

El pueblo gitano desde su salida de la India en el S.X ha sido perseguido, desnaturalizado, esterilizado, esclavizado, exterminado… Son pocos los Estados involucrados en estas atrocidades los que han pedido perdón por las barbaries cometidas, si bien podemos pensar que estas aberraciones son parte del pasado, estamos cometiendo un error ya que en la actualidad el antigitanismo y la gitanofobia se han cronificado haciéndose estructural en las sociedades llamadas del Estado del bienestar perpetuándolo y asimilándolo como algo invisible y natural. La creciente ideología de extrema derecha que aumenta en Europa es alarmante y está creando un clima de odio, desnaturalización, persecución y populismo hacia las personas del pueblo Rom, extranjeras, musulmanas, que nos recuerda mucho el pasado del Nacional Socialismo más rancio y arcaico. Esta situación puede agravar más si cabe la situación de desamparo que sufre pueblo Romaní.

El antigitanismo se desarrolla desde el nacimiento de los llamados gitanos, etnias que se autodefinen como Romanís, Sintis, Traveles y que la sociedad mayoritaria los unifica dentro de la palabra gitano. El imaginario social crea en torno a este pueblo un aura de misterio, libertad, esoterismo…, que ellos mismos han proyectado y que después de investigar para desarrollar este trabajo me ha mostrado la realidad de la itinerancia de estos seres humanos de los que se piensa que son nómadas por propia voluntad y que viven felices con las itinerancias elegidas y oficios propios que están al borde de la desaparición. La mayoría de los gitanos que viven en el continente europeo están sedentarizados excepto aquellos que bien por la guerra en el caso de la antigua Yugoslavia, por políticas antigitanas que los condenó y los condena al ostracismo y la miseria culpable del desplazamiento que les obliga a vagar por diferentes países de nuestra “Europa civilizada y solidaria” excepto para el pueblo gitano, el cual sufre la cronificación de la pobreza en un 90% de los entre 12 o 14 millones de europeos que pertenecen a esta etnia, en la Europa de los 27.

Las fuentes son entre otras la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), de Directivas y recomendaciones del Parlamento Europeo, que insta a los Estados a reparar la invisibilización del racismo estructural que sufren los gitanos y las gitanas en toda Europa poniendo nombre a esta situación “antigitanismo y gitanofobia”. Estas dos palabras que no son reconocidas por los Estados y que son la barrera que hace que al pueblo Romaní no se le reconozca su riqueza cultural, la que ha aportado a todos los países en los que han vivido y no asentado ya que se les ha negado y se les niega ese derecho, el derecho a una vida digna, la dignidad, que es la base del reconocimiento de los Derechos Humanos, como recoge la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo primero y la Carta de los Derechos fundamentales de la Unión Europea cuando regula la Dignidad Humana.

Cuando hablamos de antigitanismo estamos hablando de un racismo estructural que impide que ciudadanos europeos tengan los mismos derechos que otros habitantes del mismo continente, solo por el hecho de ser gitanos. No hablamos de nimiedades sino de algo tan simple como el derecho al acceso al agua potable y al saneamiento. 

«Los romaníes en Rumanía, el país con el mayor número de romaníes en la UE, disfrutan de acceso a agua segura en tasas similares a las de Bután, Ghana o Nepal»[1].

La invisibilidad de una barrera de racismo existencial que rodea al pueblo gitano, la gitanofobia o lo que es lo mismo el rechazo, aversión, miedo, repudio, prejuicio o discriminación hacia mujeres u hombres que pertenecen a la etnia gitana, que sufren diariamente e impiden que los Roma sean ciudadanos de pleno derecho, son víctimas de discriminación, acoso, delitos de odio y crímenes por su origen étnico. Como recogen distintos informes de Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA) son infinidad los Romanís que viven en condiciones infrahumanas en la actualidad, estos informes nos muestran que no acceden a derechos fundamentales como el de una vivienda digna, viven sin luz, agua corriente, seguro médico. Ciudadanos europeos guetarizados en asentamientos forzosos porque son obligados a vivir en ellos ya que es el pueblo Romaní los únicos ciudadanos y ciudadanas de la antigua Yugoslavia que después de la Guerra de los Balcanes no se les han devuelto sus tierras y propiedades. Estos ciudadanos europeos de una etnia concreta malviven en Kosovo, Mitrovica, Zitkovac, Kablare y Cesmin Lug, en el caso de Kosovo, al lado de una mina de metales pesados donde han muerto envenenados por causa de ellos y su nociva presencia en la sangre en 11 años 98 personas del pueblo Rom.

Para el pueblo Romaní los 600 años de persecución, nomadismo impuesto, abusos sufridos de todo tipo, asimilación forzosa, encarcelamiento por ser diferente, aniquilación silenciosa, eugenesia y un largo etc. de atrocidades cometidas por los Estados Europeos, no han tenido el reconocimiento gubernamental y resarcimiento público y monetario que se hubiera merecido. 

El trabajo que resume este artículo se muestra el antigitanismo y la gitanofobia que desde la aparición en Europa de este pueblo han padecido y en la actualidad siguen padeciendo. Para los Romanís los derechos humanos se diluyen dentro de 2500 leyes antigitanas, que los han impedido y les impide tener los derechos civiles que como ciudadanos europeos deberían de tener. 

La otredad impuesta a esta amalgama de seres humanos los cronifica en una pobreza extrema, una exclusión social y una situación vivencial insostenible. El acceso a la educación, a un trabajo digno, a una vivienda salubre, a agua potable son tareas titánicas para los Roma, que se verá incrementado si eres mujer, persona con discapacidad, o perteneces al colectivo LGTBI. 

Cuando se piensa en pobreza extrema siempre se mira hacia las personas de países menos desarrollados y no se tienen en cuenta, a las personas que no acceden a un trabajo digno a lo largo de su vida y que condenará a sus vástagos a vivir en la exclusión social. A estas personas la mala praxis de las políticas públicas que desarrollan los legisladores de los países europeos se les impone una losa inmutable, que les convierte en apátridas sin condición de refugiados, les niega el derecho de asilo aun cuando son perseguidos y su vida corre peligro. 

Pintura: «Esterilización Forzosa»
Aurora Serrano

Esos Estados que no conocen la historia de una parte de sus ciudadanos moradores del mismo lugar que ellos habitan, que no son tenidos en cuenta cuando se desarrollan estrategias para ellos, los otros y otras, los y las diferentes, a las que se culpabiliza de su situación, el pertenecer a una etnia y verse inmersos en la vorágine de una guerra que no quieren, son los culpables de que se ordenen decretos que les obligan al asentamiento forzoso y ven como les impiden ejercer sus oficios de un lugar a otro. Son los culpables de que no se les permita acampar en zonas donde esos Estados que han firmado un tratado internacional no les dejan estar, son los culpables de que en los currículos académicos no aparezca su historia, son los culpables de vivir en barrios guetos en el mejor de los casos o en asentamiento cerca de los desagües de aguas residuales. Siempre los otros y las otras son los culpables. 

Comenzando por la historia que cuenta como este pueblo sin territorio, se ha visto en la obligación de salir de su país de origen la India, a ser condenados a un éxodo que dura 600 años, en el que en distintos Estados fueron sometidos a la esclavitud, han sido colonizador forzosamente, obligándolos a dejar de hablar su lengua, ejercer sus oficios, cambiar su forma de vestir, asentarse y servir a un amo, en España y condenados a vagar por el mundo siendo molestos por su diferencia en cualquier Estado donde han intentado establecer o se intentan establecer en la actualidad.

En la Europa ocupada por el Tercer Reich se llevó a cabo el exterminio de más de un millón de gitanos y gitanas, niños y niñas, ancianos y ancianas a los que ni siquiera se molestaban en tatuar la “Z” de Zigeuner, se pintaba con tinta, ya que no vivirían lo suficiente para que diera lugar a su desaparición, padecieron lo mismo que los judíos y si el número de exterminados Romanís fue menor, simplemente la causa fue que eran muchos menos. El total de un 80% de gitanas y gitanos europeos fueron asesinados. Gran número de pequeños y pequeñas fueron martirizados con innumerables experimentos sin anestesia para ver la resistencia que se tenía al dolor hasta la muerte, mientras que sus progenitores morían de agotamiento realizando trabajos forzosos en todo tipo de fábricas en las que se necesitara mano de obra esclava. El resarcimiento de este pueblo no llegó hasta la década de los años 80 por el canciller alemán Helmut Kohl que reconoció el genocidio nazi contra los Roma, tarde para muchos de ellos y ellas que habían muerto por las secuelas o por vejez y no fue hasta el año 2012 que se inauguró un monumento en Berlín en recuerdo a las víctimas Romanís, tres décadas después del reconocimiento y 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Pintura: «Holocausto»
Aurora Serrano

En la Guerra de los Balcanes, los integrantes de esta etnia se encontraron en tierra de nadie, perseguidos por todas las partes del conflicto, se les obligó a saquear pueblos, hacer fosas para enterrar a los fusilados, a participar en primera línea de fuego. Los y las menores Romanís padecieron violaciones y trata para la prostitución, fueron utilizados como cabeza de pelotón para detectar terrenos plagados de minas antipersonas. Las mujeres sufrieron la pérdida de sus seres queridos, muchas fueron violadas, asesinadas… Hay documentación que revela cómo se les recluía en granjas donde eran cebados como ganado, para posteriormente ser sometidos a la extirpación de sus órganos en el mercado negro mundial. Son los únicos a los que no se les han devuelto sus tierras y propiedades al término de la contienda e incluso se les ha negado el derecho de asilo en los Estados Europeos y el derecho a nacionalidad por nacimiento.

El Estado Sueco en el año 2014 publicó El Libro Blanco, que recoge la eugenesia a la que sometieron al pueblo Romaní, un siglo de abusos que ese Estado expone en un total de 306 hojas, que muestran testimonios de víctimas, hombres, mujeres, niños y niñas que han sido sometidos a esterilizaciones forzosas, abortos que exceden los seis meses de gestación y un largo etcétera de atrocidades cometidas para conseguir un exterminio silencioso de los Roma.

Debido a una revisión de rutina, las autoridades públicas se enteraron de que mi madre estaba embarazada por tercera vez. Ella estaba embarazada de siete meses. Se le dio un ultimátum: de acuerdo a un aborto y la esterilización o la vamos a llevar a sus hijos al cuidado. Así que se vio obligado a tener tanto el aborto y la esterilización. Y por lo que mi familia no podía ser más grande. Este atormentado mis padres enormemente como les hubiera gustado haber tenido más hijos. Pero se vieron obligados a pagar este precio al verse amenazados con ser separados de nosotros. Éste es el contexto en el que nosotros, los niños crecimos. Nuestra historia está marcada por un gran temor a las autoridades públicas. Y con esto me refiero a todo tipo de autoridad. A día de hoy, siento este temor cuando se trata de las autoridades públicas. El resto de la sociedad siempre nos ha considerado como ciudadanos de segunda clase. Para ser siempre con el miedo y vivir de la caridad significaba que se buscó la seguridad en el uno al otro, en nuestra familia. Es por eso que no tenemos mucho que ver con aquellos fuera de la familia. Estábamos constantemente en guardia.” Soraya Post[2]

Francia, Grecia e Italia, deniegan el estatus de asilo a los y las desplazadas de la Guerra de los Balcanes. Sufren desalojos forzosos continuamente que los impiden el acceso al empleo, la educación y por consiguiente a una vida digna. Guetarizados en barrios cercados y con vigilancia como criminales, no solo sufren esa situación los desplazados de otros países, sino que a los Roma nacidos de varias generaciones y que tienen propiedades, se les ha obligado a dejar sus hogares y se les ha desplazado a estos enclaves. El discurso de odio que diariamente los dirigentes políticos de la extrema derecha vierten en mítines y medios de comunicación no solo en estos países, sino en toda Europa está cimentando los pilares del delito de odio hacia esta población.

En España, el pueblo Romaní también sufrió un intento de exterminio en el S. XVIII. La llamada Gran Redada, los tuvo durante 16 años encarcelados. Familias separadas, hijos e hijas arrebatadas de sus familias por el hecho de ser gitanos, se les obligó una vez liberados a no considerarse gitanos y a que criaran a sus vástagos fuera de la cultura gitana. No fueron ciudadanos españoles hasta 1978, lo que ha creado una brecha de desigualdad infranqueable que hace que más del 77% de los hogares están bajo el umbral de la pobreza y que el fracaso escolar este en un 66% frente al 13% del resto de la población.

Es necesario que la ciudadanía en general conozca la realidad del pueblo Romaní y para que esto sea así, deben saber lo que han sufrido y sufren diariamente estas personas. Es fundamental el reconocimiento de su historia, la cual la ha llevado a la situación que se encuentran hoy y se dejen de fomentar los folclores y estereotipos nocivos que se vierten sobre esta etnia, cubriendo con el manto de la ignorancia la lucha de supervivencia sufrida durante 600 años.

Por Aurora Serrano Serrano. Primavera de 2019

Bibliografía

AGENCIA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA UNIÓN EUROPEA (FRA). Condiciones de vivienda de los Roma y los Travellers en la Unión Europea.Informe comparativo, 2009. https://fra.europa.eu/…/fra…/703-Roma_Housing_Comparative-fina. Día de consulta 03/10/2018.

AMNISTÍA INTERNACIONAL (2012).Aquí y Ahora: Derechos Humanos, Derechos de los Romaníes. https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/ue-igualdad-comunidad-gitana-abr13/. Día de consulta.09/ 12/2018.

DICK MARTY. D. (2011).  El trato inhumano de las personas y el tráfico ilícito de órganos humanos en Kosovo. Consejo de Europa.

DOMÍNGUEZ, I. (2011). Una falsa violación acaba en un ataque a un campo de gitanos en Italia. EL CORREO. Más abajo en: https://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20111213/mundo/falsa-violacion-acaba-ataque-20111213.html. Día de consulta. 27/10/2018.

THE EU AGENCY FOR FUNDAMENTAL RIGHTS (FRA) (2009).Housing conditions of the Roma and Travelers in the European Union Comparative report. Situation of citizens Roma ethnic groups who reside in others member state. 

SWEDISH GOVERNMENT OFFICIAL REPORTS.  The Dark Unknown History

[1]THE EU AGENCY FOR FUNDAMENTAL RIGHTS (FRA) (2018). A persisting concern: anti-Gypsyism as a barrier to Roma inclusion

[2]SWEDISH GOVERNMENT OFFICIAL REPORTS.  The Dark Unknown History. Ob. Cit. Página 100.