Discriminación múltiple, feminismos diversos

pastori

Para empezar por el principio, hay que echar la vista atrás, y aludir a la historia del pueblo gitano. El fenómeno de la «negación del otro» (desarrollado más ampliamente en las teorías sobre el colonialismo) describe como una sociedad mayoritaria es capaz de hacer desaparecer o en el mejor de los casos (si se considera la visibilidad de un grupo minoritario), criminalizarlo y volver negativos sus rasgos identitarios. La comunidad gitana es víctima de este proceso en el que a través de la legislación, la persecución histórica, la imagen social proyectada hoy constantemente en los medios de comunicación, el discurso político o la opinión pública, ha dado lugar a una imagen negativizada o invisible de sus miembros. Este concepto en el imaginario colectivo, se transforma en una por condición social, económica, educativa, laboral e incluso geográfica, participación social y voz pública o política, aglutinándose en zonas periféricas o en barrios marginales. En definitiva un desplazamiento en los sentidos de la palabra, a espacios invisibles u oscuros de la sociedad. Por ende, la participación y la vida política o pública están radicalmente limitadas en estas condiciones.

Esta situación refleja por tanto dos elementos de discriminación en las personas gitanas y excluidas, siendo una falacia pensar que sus limitaciones son exclusivamente por cuestiones económicas, puesto que a esa circunstancia se deriva por medio de una discriminación, primeramente, de etnia. La historia, está para contrastar este hecho. Si sumamos además la condición de género, el hecho se complica. Mujeres, gitanas y excluidas en tales casos. Tres campos de batalla y tres caminos de lucha que deben ser integrados.

La historia del feminismo visible y reconocido es un hecho evidente en las sociedades occidentales. La cuestión de género, tras haber atravesado un proceso de transformación en cuanto a sus reivindicaciones, se ha configurado como una realidad viva en nuestro contexto social. Poco a poco las diversidad de las mujeres se ha ido reflejando en el discurso contra el patriarcado y el machismo, acogiendo las voces de mujeres rurales, discapacitadas, diversas sexualmente, etc. En la terminología se comprueba esta tendencia a la multiplicidad, cuando se tiende a sustituir el concepto «mujer» por el de «mujeres». ¿Pero qué ocurre con las mujeres que no alcanzan o no reconocen este discurso como propio? Mujeres gitanas han sido relegadas de la participación social, y no terminan de reconocer los mecanismos de lucha estándar como elementos a su alcance.

Pedagogía y reconocimiento de la diversidad. Dos ejercicios de apertura que motivarán a que las mujeres gitanas de clase media se incorporen, siempre desde su punto de partida, a la lucha por la dignidad como mujeres y como gitanas. La lucha por la igualdad no puede ser efectiva si alguna mujer se queda atrás. Es necesario tender manos y construir puentes hacia el reconocimiento de las mujeres gitanas.

Por Pastori Filigrana, abogada y miembro de la Sociedad Andaluza de Juristas «17 de marzo». 


Fotografía:
Alejandro Castro. Licencia CC BY-NC-SA Fluoxymesterone for cutting HOW TO LOSE FAT WITHOUT LOSING Halo steroid (DO IT!) | Gymtopz 2.0. Fuente: www.flickr.com/photos/gtps